Siempre me preguntan como empecé a correr, que si me gusta (aunque ya esta duda ha quedado clara), y constantemente me dicen que no pueden o no saben correr. Igualito que lo decÃa yo!
En agosto del 2007, unas semanas después de haber dado a luz, y por influencia en aquel momento de Fernando, mi hermano mayor y mi papá, me metà a una carrera de 5k. No sabÃa ni cuanto era un kilómetro, pero me sonaba poquito. Toda la vida he sido deportista (o he tratado de serlo) y me consideraba algo diestra en casi todos los deportes. Mi hermano ya corrÃa hacÃa unos meses y por supuesto que yo no querÃa quedarme atrás. Yo le iba a enseñar a todos como era que se corrÃa…. En mi mente competitiva yo era capaz de todo eso. ¨Digo, que TAN difÃcil puede ser correr esta MARATON de 5 kilómetros?¨ ja! Que sorpresa me llevé. Digamos que no tengo muy gratos recuerdos de esa primera experiencia en running, pero algún botón se encendió que fue suficiente como para motivarme a cada dÃa intentar lograr un poco más. Dicho sea de paso, una maratón es la distancia de 42.195 kilómetros. Lo que sea por debajo de eso, no se llama Maratón.
Ese primer año corrà una media maratón y mi primera Maratón. En esa misma experiencia, (cruzando la meta) descubrà que la gente no solo corrÃa por terminar la meta, si no que además corrÃan contra el reloj. Mientras yo me sentà como mi propia heroÃna solo por haber llegado, mi hermano, quien corrió conmigo su primera maratón también, descubrÃa que se quedaba, por unos minutos, fuera de una carrera que aparentemente era la Meca para todos los duros del deporte. The Boston Marathon.
Para mi, Â Boston: la capital de Massachusetts, ubicada al Noreste de Estados Unidos.
Para Fer, Boston: la mas prestigiosa de las carreras donde solo la alta alcurnia del deporte, clasificaba.
Fue asà como Boston tomó un nuevo significado para mi. Era un sueño, que quizás a los 60, cuando mi categorÃa fuera menos exigente (porque necesitas cumplir con un tiempo especÃfico dependiendo de tu edad) me atreverÃa a alcanzar, sobre todo viendo a Fer sudar su segundo intento a Boston, donde clasificó. Desde hace 10 años, he tenido otro hijo – mi tercero-, he hecho 4 maratones,  más de 20 media maratones y jamás me creà capaz de hacerlo. Mi tiempo de clasificación (3:35:00) siendo la categorÃa mas dificil, era casi imposible. Por lo menos para mi. Pero me rodié de gente soñadora y  muy perseverante, con las mismas ganas que yo de pararse en ese ¨start line¨en abril del 2018 y lo logramos. Quiero contarles esaexperiencia, pero ese post lo dejo para después, porque vale la pena recordarlo.
Y aquà estoy, contándoles de esta nueva aventura (aunque siempre hay alguna) que pronto empieza, de entrenar para la Maraton de Boston, que viene amarrada de vivencias y responsabilidades diarias (que son prioritarias y que involucran probablemente las más dificiles tareas) de ser Mamá que le gusta correr. Es tanto lo que se vive en los 3 o 4 meses de training, que vale la pena contarle al mundo lo difÃcil pero gratificante, lo desgastante pero motivador y la inspiración, pero sobre todo lo increible que es lograr correruna maratón. Mas aún cuando el camino además que sera acompañada de 9 de las corredoras (amigas) mas duras que conozco, les enseño a mis hijos que todo con determinación y perserverancia sale. Ojalá sirva, no sólo para que la gente que ya corre se sienta motivada, sino para todo el que necesite algún empujoncito para echar para adelante. Con Dios y muchas ganas, todo se logra. Asà que, amarrense los cinturones, que este recorrido a Boston 2018, está por iniciar. Ah! y cuando me vean en la calle corriendo, muerta en vida, griten RUN MELA RUN!

